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La inteligencia de los datos

20/04/2015
La inteligencia de los datos

Artículo publicado en el nº 3 de la Revista FM, disponible aquí

Existe en el mercado una demanda creciente de servicios de Facility Management avanzados y especializados; un Smart Management relacionado con todos los servicios requeridos tanto por los edificios gestionados como por sus usuarios, servicios de transporte vertical y circulación efectivos, servicios operativos eficaces y conectados con el usuario (limpieza, destrucción de documentación confidencial, gestión de residuos), servicios de gestión energética eficiente, etc. Todos estos servicios consisten en la capacidad de ejecutar determinados procesos como consecuencia, bien de peticiones de usuarios, bien de peticiones del edificio a través de la interpretación de datos de sensores u otros elementos, o bien, incluso, de una combinación de ambos.


Todo gira alrededor de los datos, cualquiera que sea su procedencia. La tecnología actual nos permite no sólo obtener enormes cantidades de datos de las más diversas fuentes, sino que, además, nos permite cruzarlos e interpretarlos. Dicho de otro modo: la tecnología nos ha permitido evolucionar desde los primeros programas de Gestión del Mantenimiento Asistido por Ordenador (GMAO) hacia las actuales Facility Management Smart Tools.

Así, el momento tecnológico se centra en los datos, en su interpretación y en las actuaciones que de esta interpretación se derivan. La conocida como data science nos permite extraer y obtener información cada vez más valiosa. Porque, ¿cómo no va a ser posible mejorar los procesos de Facility Management, si una simple observación de Twitter nos permite detectar terremotos casi en tiempo real en cuestión de segundos?

Las ciudades

La evolución expuesta hasta el momento es sobradamente conocida por todos los profesionales del Facility Management. Ahora, hablemos de ciudades.
Las ciudades se encuentran en pleno proceso de transformación. Y se trata de una transformación que afectará a la manera de gestionarlas, a la relación de los ayuntamientos con sus ciudadanos y de los ciudadanos con la propia ciudad. Este cambio, por tanto, no es un cambio superficial o cosmético, sino un cambio estructural. Y, como todo cambio estructural, requerirá de una estrategia y de unas estructuras preparadas para asumir con garantías el reto que supone.

El cambio afectará a los ayuntamientos. Afectará a sus equipos de gobierno, a sus responsables técnicos y a todos los trabajadores municipales. Será un cambio a largo plazo, que requerirá de una nueva cultura, de una nueva estructura municipal, de unos nuevos perfiles profesionales (como los gestores energéticos o los community managers, por poner dos ejemplos), de nuevas herramientas, de nuevos elementos de gestión y, sobre todo, de un uso intensivo de las TIC. Y el gran objetivo de este cambio no es otro que el de ‘reenganchar' a los ayuntamientos con sus ciudadanos y con el resto de actores de la ciudad.

La gestión de las ciudades de una manera inteligente afectará a toda la realidad municipal, y lo hará de manera transversal. Afectará a la movilidad de la ciudad, a la reducción de la contaminación acústica y atmosférica, a la limpieza de calles, al impacto positivo en sus comercios e industria, e, incluso, a la calidad de sus ríos o playas, si los tuviere. La gestión inteligente requerirá de una nueva forma de trabajar de los departamentos municipales, mucho más colaborativa, superando las estanqueidades. Y, para ello, serán necesarios nuevos perfiles profesionales y nuevas herramientas que algunos ayuntamientos están empezando a incorporar y a implementar.

Pero, de nuevo, todo gira alrededor de los datos. El gran despliegue de sensores inherente al desarrollo de las Smart Cities, la penetración del Internet of Things (IoT) en nuestras vidas, la apertura de datos de interés público y la interconexión de sistemas son y serán valiosísimas fuentes de información para una reingeniería de los procesos clave en la gestión municipal. Mediante el uso intensivo de las TIC, será posible, no sólo una mejora sustancial de los procesos, sino también un cambio de paradigma hacia un comportamiento reactivo, una suerte de just in time con unos tiempos de respuesta plausibles gracias a la disponibilidad de información en tiempo real y a una enorme capacidad de proceso de datos, inimaginable hace sólo unos pocos años.

Las nuevas tendencias hacia el análisis estadístico forense de las actuaciones realizadas en el ámbito de las Smart Cities y la democratización de los algoritmos de análisis predictivo aportarán otro tanto, permitiendo optimizar los procesos y su planificación en base a variables y factores que desconocemos o aún no hemos identificado, incluso a día de hoy.

Soluciones tecnológicas

Pero, ¿cuáles son las soluciones tecnológicas existentes que una ciudad puede encontrar en el mercado para analizar sus datos y determinar qué acciones tomar? La realidad, más allá de la teoría y de las previsiones más o menos optimistas al respecto, es que las soluciones disponibles siguen siendo verticales, en su mayoría. Existen soluciones específicas, orientadas a la eficiencia energética, a la optimización del uso del agua o al análisis de tendencias en las redes sociales. Y, aunque la visión (globalmente aceptada) es que la tendencia es la de cruzar datos de sectores dispares e interpretarlos conjuntamente, con una visión transversal y no vertical, la realidad es que todavía queda un enorme camino por recorrer en esta dirección.

Facility Management Smart Tools


Sin perder de vista esta realidad, volvamos por un momento al mundo del Facility Management. En el fondo, ¿qué es lo que hacen nuestras Facility Management Smart Tools? Como decíamos al inicio de este artículo, lo que hacen es ejecutar determinados procesos como consecuencia, bien de peticiones de usuarios, bien de la interpretación de datos de sensores u otros elementos, o bien, incluso, de una combinación de ambos. Dicho de otro modo: disponemos de herramientas que, en base a un análisis de datos, ejecutan determinados procesos. Y ¿qué herramienta transversal necesita una ciudad? Una que, en base a un análisis de datos, ejecute determinados procesos. Caramba, qué coincidencia.

Es cierto que los procesos estándar definidos en las herramientas ‘clásicas' de Facility Management afectan, por lo general, a un edificio o, a lo sumo, a un complejo formado por varios edificios. Cierto, necesitamos evolucionar al concepto ‘barrio' y entender y maquetar los procesos asociados a dicho concepto. Y, luego, deberemos evolucionar al concepto ‘ciudad'. Pero parece que estamos cerca. Probablemente más cerca que otros sectores más verticales y menos transversales, ¿no les parece?

Sergi Amigó Gil
IT Manager - Smart City Project de SII Concatel